Malvados (de cine) pero con estilazo

Podrás odiarles por su mala leche, pero envidiarás su fondo de armario.

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Alguien dijo una vez que para que una película triunfe, lo que se necesita es un buen villano. De esos que odias y amas al mismo tiempo. Una de las mil maravillas que tiene el cine es su capacidad para representar el mal, aunque se cometan atrocidades, aunque sufras… Todo es ficción y cuando la serie o la película termina, también lo hace su vida.

Sin embargo, con el tiempo, los villanos han ido evolucionando –en cuerpo y alma– para conseguir llegar al espectador. Ya sabéis lo que dicen, si consigues odiar a un malo, es que lo está haciendo bien. A veces, hasta increíblemente bien. No obstante, hay de todo tipo y ya no basta solo con asesinar, robar o simplemente ser un cabroncete, no. Los grandes se crecen en sus papeles de malos malísimos, son dueños de todas las miradas y triunfan en la gran pantalla. Lo mejor es que también son capaces de producir empatía, ser creíbles y muy realistas. Eso, y convertirse en iconos de glamur. Porque ahora, además de ser los malos, también son los mejores vestidos del cuento.

Patrick Bateman

Si no has visto ‘American Psicho’ (2000) quizá deberías; porque tiene gracia, incluso es desconcertante, que alguien como Patrick Bateman, un niño pijo, consentido y rico hasta la médula, que asesina y tortura a mujeres con tan solo 26 años, pueda caernos bien. Tal vez sea porque baila o, simplemente, porque es Christian Bale, pero en esta película se ven reflejados los excesos de los banqueros de Wall Street en los años 80, y te prometemos que amarás todos los estilismos sobre todas las cosas –y los de Patrick Bateman, más–.

Keyser Söze

Hay una escena en ‘Sospechosos habituales’ (1995) que intriga hasta al menos curioso. Dicen que si una persona es considerada el diablo, no se le puede disparar por la espalda. “Yo creo en Dios, pero temo a Keyser Soze”; dice uno. “Yo no creo en Dios, pero temo a Keyser Soze”; responde el otro. Además de la violencia –obviamente, gratuita– de este villano que mata a su familia para que otros no le hagan daño, tenemos que reconocer que es una guía de estilo, y eso que no es muy agraciado. Pero su apuesta fetiche de camisa blanca con chaleco negro y esa elegancia a la hora de fumar, tiene mérito.

Coronel Hans Landa

A estas alturas, que Tarantino nos sorprenda no es ninguna novedad. Pero cuando consigue enganchar a la audiencia creando de la nada un personaje en el que prima el pragmatismo, el cinismo y la verborrea estilística, mata. ¿Todavía no sabes de qué estamos hablando? Claro, del Coronel Hans Landa de ‘Malditos Bastardos’ (2009). Un villano como él solo, un malo malísimo en toda regla que siempre –o casi siempre– se sale con la suya. Y puede que sea por cómo le sienta el uniforme. No es ninguna tontería. Que los hombres uniformados ganan mucho.

Tommy de Vito

¿Qué sería un artículo de iconos del glamur sin mencionar a un italiano? De todos ellos, no hay nadie mejor que Tommy de Vito en ‘Uno de los nuestros’ (1990). La mafia italiana es peligrosa, pero la costura, la producción y la calidad de sus trajes es etérea. Eso sí, no le busques las cosquillas, y menos si está jugando al póquer. Te volará la cabeza –literalmente–.

Joker

Ahora está muy de moda por su nueva secuela protagonizada por Joaquin Phoenix, pero este villano nos enseñó mucho en su época original. Lo primero, que vestir como un payaso –aunque sea un asesino– es algo bueno. Rojos con naranjas y amarillos, violetas con verdes, mangas oversizeLa estética ochentera y sus combinaciones llenas de color son una referencia directa para la diversión, los hombres atrevidos y Agatha Ruiz de la Prada.

Loki

Hablando de uniformes… No digáis que no os flipa el traje de Loki. Según una encuesta de Marvel, la mayoría de fans de este universo cinematográfico se quedan con este villano. Es irónico, intrigante y un perturbado difícil de reemplazar. Él fue quien puso de moda las capas, y el que volvió a traer la inspiración griega futurista. Aunque no sabemos si deberíamos darle las gracias por eso.

Lucifer

Las series son cada vez más famosas entre los usuarios y, sobre todo, entre las nuevas generaciones. Por lo que los guionistas han tenido que tirar de imaginación y crear malvados incomprendidos que fueran capaces de durar largas temporadas sin morir. Lucifer es uno de ellos. No es por nada, pero como su nombre indica, es el mismísimo diablo. Aunque nunca habíamos visto que un demonio vistiera tan bien sin utilizar el rojo ni una sola vez.

Chuck Bass

¿Pensabas que no lo íbamos a nombrar? El niño más pijo, snob y asquerosamente rico de la Gran Manzana compite estilísticamente a golpe de talonario –en ‘Gossip Girl’ todavía no se podía pagar con el móvil– con Blair Waldorf. Ambos con un vacío existencial que los llevan a hacer y decir cosas que en realidad no quieren, pero las altas élites son complicadas cuando no hay nada de verdad –y más con una Reina Cotilla de por medio–. Eso sí, nos han enseñado mucho sobre el estilo, el glamur y las combinaciones estrambóticas que sólo les quedan bien a ellos.

Polo

La versión española de XOXO! también nos deja referentes de estilo, como Polo. Es un villano perturbado sin querer… Pero, ¿quién mata a la hermana de su mejor amigo por un reloj? ‘Élite’ nos recuerda que hay relaciones que es mejor cortar y después buscar un buen terapeuta. Eso sí, Cristina Sánchez, directora de vestuario de la serie, se merece un altar… Porque los lookazos de la serie, sobre todo los de Polo, deberían exponerse en el Met. Tomad nota.

Berlín

Te puede caer en gracia, es más, puedes idolatrarlo, pero no te olvides que Berlín, de ‘La casa de papel’, es uno de los villanos más astutos y cotizados de la historia. Eso sí, sabía defender su mono rojo como si fuera la capa de un rey; y cuando se lo quitaba todo iba a mejor. Trajes largos, esmóquines, combinaciones sobrias, sombreros, bastones… Se inspiró en la elegancia de Florencia, ¿qué podíamos esperar?

Los malos de Disney

El universo Disney es el que, de forma más popular, introduce sí o sí a villanos en todas sus películas. Son famosos, los queremos y, a menudo, los amamos porque empatizan con nosotros. Se sienten solos, no los entienden y, lo que es mejor aún, nos demuestran que son humanos.

La villana más glamurosa de la historia es Cruela de Vil –y esto no es discutible–, pero los villanos tampoco se quedan atrás. Gaston, Jafar e, incluso, Hades nos han dejado estilismos dignos de la pasarela. De hecho, ha sido fuente de inspiración para diseñadores como David Blond con su última colección ‘VilliansxTheBlond’: “Lo que nos atrajo de trabajar con los villanos de Disney son los atributos complejos propios de esos personajes. A menudo incomprendidos, ellos son imperfectos, imponentes y misteriosos, y nos encantó la idea de tomar estas características y traducirlas de una manera glamurosa para convertirlos en los héroes de nuestra historia”.