Festival Paraíso: música electrónica, naturaleza y conciencia ecológica

El 14 y 15 de junio tendrá lugar la segunda edición de Paraíso, el festival madrileño de música electrónica, arte y naturaleza. Hablamos con los organizadores para saber los motivos que hacen de este festival una propuesta única en Madrid.

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Para lo más melómanos el verano no empieza hasta que se acude a un festival. En periodo estival los eventos al aire libre se convierten en un bálsamo curativo y por ello hay que celebrar que se asienten propuestas nuevas que tienen intención de cambiar las cosas. El 14 y 15 de junio tendrá lugar la segunda edición de Paraíso, el festival madrileño de música electrónica, arte y naturaleza que por segundo año consecutivo se instala en el Campus de la Universidad Complutense.

Precedido por una primera edición con una muy buena acogida y con una propuesta musical que la capital llevaba reclamando desde hacía años, Paraíso pretende afianzar su proyecto con una oferta musical de envergadura y dotando de mayor músculo su vertiente artística y escénica. En palabras del director del festival, José Morán, “esperamos un crecimiento de entre un 30% y un 40% más de aforo, los últimos días son los que más despistado nos tiene, ya que en el mercado español se venden muchas entradas los últimos días, incluso los días del evento”. Además, hace unas semanas anunciaron un acuerdo con Sónar, que supondrá la unión de fuerzas y experiencia dilatada que da a entender la proyección a largo plazo del festival madrileño.

Además de la música, en Paraíso hay más motivos para hacer de este fin de semana una fecha memorable en tu verano 2019. Y para no hablar sólo nosotros, hemos pedido a la organización que nos diga las 6 principales razones que justifican volver o conocer por primera vez el festival Paraíso:

1. Sostenibles de verdad

Es uno de los pilares del festival y, aunque queda mucho por hacer, sí es algo que cuidamos mucho, desde nuestras actitudes diarias en la oficina a la ejecución del festival. Con esto queremos decir que existe una cultura y vocación ecológica y se lo queremos transmitir a todo el festival. Por ejemplo, este año se van a reducir al mínimo el uso de los plásticos en el área gastronómica y todos los vasos serán de plástico duro, de modo que se puedan reutilizar, lavar y darles más vidas. El año pasado eran de plástico normal y aunque se reciclaron, la idea para esta edición es reducir deshechos. También hemos comenzado a apoyar proyectos de reforestación y hay más programados con el objetivo de compensar una parte de la huella de carbono y de contribuir a la reforestación de nuestro territorio.

2. Comida para todos

En línea con lo anterior, la gastronomía estará comisionada por Rebeca Hernández, recién galardonada con un Sol Repsol y conocida por tener una clara vocación ecologista. Intentamos traer los productos más orgánicos, naturales y cercanos posibles, encontrando una balanza entre la calidad y la cercanía, que creemos que son dos pilares básicos. Pensamos que de nada te sirve traer carne de muy buena calidad de Japón porque la consecuencia contaminante de ese desplazamiento es enorme. Por todo ello, trabajamos con mucho proveedor local y se busca que sean lo más sostenibles y ecológicos posibles. Además, todos los menús tienen ese toque de cocina cuidada dirigida a los amantes del buen comer. Entre la amplia oferta gastronómica, destacamos los bocadillos de pan de masa madre, hamburguesas gourmet, pizzas al horno de leña y opciones veganas y sin gluten, como helados veganos de producción artesana.

3. Aforo controlado

Es algo bastante evidente en el festival pero no tan común en los festivales. El recinto tiene una capacidad para 25.000 personas y no queremos superar los 15.000 asistentes por día. Nuestra intención es procurar que las colas no sean interminables y tenemos muy claro que reducir el tiempo de cola se traduce en bienestar para el asistente. Este año habrá más áreas de descanso, por lo que este aspecto se notará más.

4. Localización y ubicación

Estar a tan sólo 10 minutos del centro de Madrid es un lujo que se ve multiplicado gracias a nuestra ubicación en el Campus de la Universidad Complutense, un recinto verde y al aire libre. Todo ello hace que sea más mágico y se viva más placenteramente que en un espacio cerrado.

5. Buen rollo everywhere

Estamos bastante contentos con el público que estamos encontrando, muy buenrollero. Creo que nos llevamos muy bien con nuestro público y eso se nota en todo. El año pasado el recinto estaba bastante limpio cuando se clausuró, sin apenas vasos en el suelo o desperdicios, y eso es fantástico porque es lo que promovemos. El buen rollo se huele y da pie para que se cree una atmósfera muy inspiradora y relajante, gracias también a sus instalaciones e intervenciones artísticas. El año pasado pusimos la primera piedra y este año se va a notar mucho más ese aspecto del festival.

6. No sólo música

Paraíso es un territorio repleto de arte y creatividad, donde la escenografía, el diseño del espacio y sus intervenciones son indispensables. A través de instalaciones, esculturas, performance, iluminación y visuales, el espacio adquiere nuevos significados y reflexiones que nutren su ecosistema artístico. Este año los festivaleros que acudan a Paraíso podrán ver la instalación lumínica ‘Dancing Wave’; la performance ‘Dentro’ de Melisa Zulberti, que sucede bajo una escultura hinchable para plantear nuevas experiencias entre el espacio, el cuerpo y la convivencia; el espacio ‘Urban Espora’ de TEXTWO que propone un juego de posibilidades infinitas que dan forma a una nube de aspecto orgánico y con un carácter de células vegetales; y hasta un ¡totem!

Además, este año se repetirá la zona gaming, en la que los asistentes podrán disfrutar de hasta 120 m2 con joyas retro como máquinas Arcade, un espacio de realidad virtual, simuladores de conducción y un espacio dedicado a los videojuegos ultra HD 4K, Xbox One y PS4, así como plataformas de competición de baile.

6+1. El cartel

Como todo festival, la música es un pilar estructural básico para dotar al evento de una fuerte personalidad. Este año, Paraíso festival contará con 49 actuaciones diseminadas en los cuatro escenarios: Paraíso, Club, Manifiesto y Nido. Este último se trata de una novedad y una clara apuesta por fomentar las mejores propuestas de la escena electrónica de Madrid.

Aquí va nuestra selección de imprescindibles

Maribou State

Los británicos Chris Davids y Liam Ivory proponen un colorido e inmersivo universo sonoro con el que plasman texturas y ritmos que parecen haber existido siempre, ajenos al paso del tiempo.

Jacques Greene

Para aquellos fetichistas de la nueva electrónica, apuntaros el nombre de este canadiense. Su alto nivel introspectivo y su sensibilidad melódica podrían enmarcarse en la nueva era de la electrónica.

Chvrches

Es uno de los nombres más conocidos del line up, el trío de Glasgow lleva desde 2013 contagiándonos su adrenalina de ritmos adictivos.

Solomum

Es uno de los reyes indiscutibles de la electrónica. Su éxito reside en el reconocido papel que el productor ha jugado en la redefinición del house europeo dando un toque de sensibilidad y frescor al género.

Polo & Pan

Este dúo parisino impregna de multiculturalidad cada beat. Su pop electrónico heterogéneo va desde la bossa nova hasta la cumbia.

Chanel tres

Sheldon Young es uno de los grandes descubrimientos de 2018. Channel Tres (Godmode, 2018) es su primer y único EP, cinco temas que ya le han servido para que pongamos el radar sobre él. No sabemos definir su música mejor de lo que lo hace él: “autoempoderamiento que te hace mover el culo”.

Peggy Gou

Como la electrónica no sólo es cosa de hombres, la presencia de la DJ coreana Peggy Gou pone en valor la existencia de grandes figuras femeninas en la escena. Revistas internacionales como The Fader asegura que “podría ser la dj más amada sobre la faz de la Tierra”. Su sonido es tan particular que ha sido bautizado como Gou, de envoltorio house y corazón acid.

Laurent Garnier

Si entendiésemos este festival como una universidad -guiño, guiño a la localización- de la electrónica, Laurent Garnier sería el decano. Lleva más de 30 años puliendo las pistas de medio mundo y ha sido y es un impulsor y transformador del techno en Europa.

Fotos: @rodrigomenaruiz